Pon orden en tu correo en 15 minutos
Una bandeja tranquila, no una bandeja vacíaNo hace falta llegar a cero. Una bandeja tranquila es aquella donde no se esconde nada urgente y lo que necesita tiempo está en una lista sincera. Se consigue clasificando, no respondiendo a todo; quince minutos bastan.
1
Pon un temporizador de 15 minutos
El límite evita que el correo se coma la mañana. Hoy vas a separar, no a resolver cada conversación. Cuando suene, cierras.
2
Primera vuelta: archiva o borra lo evidente
Avanza de arriba abajo. Boletines ya leídos, avisos automáticos y hilos terminados se archivan o borran sin abrirlos. Buena parte del volumen desaparece aquí.
⚠️ Clasificar y contestar son dos trabajos distintos — Los quince minutos se pierden cuando empiezas una respuesta en mitad del repaso. El recorrido se detiene y la bandeja sigue llena. Clasifica ahora; las respuestas largas tendrán otro bloque.
3
Resuelve solo lo que lleva menos de dos minutos
Un sí, una confirmación o un reenvío rápido pueden salir en el momento. Si necesitas pensar, buscar un archivo o escribir varios párrafos, no pertenece a esta vuelta.
4
Marca el resto como “hoy” o “esta semana”
Lo que queda necesita tiempo real. Ponle una marca, etiqueta o carpeta para hoy o esta semana. Así pasa de estar escondido en la pila a tener un lugar en tu agenda.
5
Date de baja de un remitente
Antes de terminar, elimina una suscripción que nunca lees. Una sola cada vez parece poco, pero hace que la bandeja llegue más silenciosa al siguiente repaso.
6
Cierra cuando suene
Se acabó el tiempo: cierra el correo. Ya sabes dónde está lo urgente y qué necesita un hueco aparte. Guarda esta pasada de 15 minutos para repetirla cuando la bandeja vuelva a imponerse sobre el trabajo.