Empieza una maceta de hierbas en la ventana
Hierbas frescas a un paso de la cocinaUna ventana luminosa puede acercarte albahaca, menta o cebollín cuando cocinas. Para empezar importan tres cosas: suficiente luz, un drenaje real y no regar de más. Una planta joven y resistente hace el resto más sencillo.
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Elige una hierba que tolere errores
Albahaca, menta o cebollín suelen recuperarse de los primeros tropiezos. Para tu primera maceta, compra una planta joven en vez de comenzar con semillas: verás antes cómo responde al espacio.
⚠️ Sin agujero de drenaje, las raíces quedan atrapadas — Este detalle decide la salud de la maceta. El agua acumulada mantiene las raíces húmedas y puede pudrirlas. Usa una maceta con agujero o deja la planta en su recipiente con drenaje dentro de una cubierta decorativa.
2
Plántala y riega una sola vez
Llena la maceta con sustrato para macetas, no con tierra pesada del jardín. Coloca la planta a la misma profundidad, presiona con suavidad y riega hasta que salga un poco de agua por abajo. Luego detente.
3
Busca la ventana con más horas de luz
Observa tus ventanas durante el día y elige la que reciba más luz útil, sin asumir un punto cardinal: América Latina ocupa ambos hemisferios. Si las hojas se alargan y palidecen, probablemente necesitan más claridad.
4
Riega cuando la capa superior esté seca
Toca el sustrato antes de usar la regadera. Si el primer tramo de tu dedo sale seco, riega; si todavía se siente húmedo, espera. Revisar la tierra funciona mejor que seguir un calendario fijo.
5
Corta las puntas para que crezca frondosa
Cuando tenga varios pares de hojas, corta la punta de cada tallo justo encima de un par. Aunque parezca extraño, eso ayuda a que se ramifique en vez de crecer larga y débil. Guarda una foto para comparar en dos semanas.